On Trump, populism and our future

I’m still quite surprised at the level of denial and misguided criticism there is around Trump and, broadly, around the increasingly growing populism. Trump is a symptom, one that was first ignored, that was next incorrectly treated, and that is now being misdiagnosed. Trump has become a problem as he has become the US President, but still he is not the problem. The “disease” for which he is a symptom won’t go once he leaves office, unless its faced and treated appropriately.

The scream for a change is not new: Obama himself was a sort of outsider when he won in 2008. He was a politician, sure, but not one of the big shots, and he wasn’t given much chance of winning. He built up his base through grass roots funding using social media. His mottos were the same—in spirit—that move Trump supporters: hope, change, and yes we can (as in “yes, we can overcome establishment’s elitism and power.”) The difference between that election and this one is that now there were no good leaders, save for Mrs. Clinton but she is too closely associated (and rightly) to the establishment.

Populism wasn’t just an issue of the Republicans primary. Mr. Sanders played the same role in the Democrats’ primary, only he wasn’t given much of a chance to compete (and even so he managed to give a few headaches and scares to the party leaders.) Populism isn’t just an issue only in America either: all over the world an increasing number of bells are ringing.

The world is changing fast and deeply. Lots of people are being affected; many in a positive way, a lot in a negative way. The old bourgeois vs proletarian antagonism is turning into digitalians vs analogicals, and the divide is increasing. At the same time there seems to be a return to the Belle Epoque with enormous riches going to luxurious projects and sumptuous consumerism, and lots of power and money going to the hands of a very little elite. There is also indifference and lack of empathy from the ones favored for the rest. Unlike in the early 20th century, you can now see in great detail the well-being of ones (and their misdeeds) and the suffering of others. Still this seems to bring contempt from the ones (specially from their elite) and an increasing anger and frustration from the rest.

Change is not the problem. Trump is not the problem. Lack of leadership is the problem. Obama showed the kind of leadership people are calling for: independent, determined, offering clear projects with social impact and, last but most important, showing real empathy and humanity. A new world needs a new vision; a scared and suffering citizenship needs empathy and hope. Few leaders are showing that. Trump understood that: “Let’s make America great again,” (for some folks) means “Let’s have hope again”; “Let’s build a wall between us and Mexico and stop Muslims from entering the country” means “I see you are scared and I’m going to do something about it.” Of course these are not the solutions we are looking for. He’s clearly not a good leader, but where are the good leaders? Even Clinton didn’t offer that kind of hope and answer to people’s worries (she would’ve won had it been the case.)

Having the levels of inequality and suffering we are seeing today, at this point of our human evolution, with so much technology and money in our hands, is inadmissible. Sensationalism in old media, misinformation in and miseducation for the new media, the establishment’s indifference to people’s claims and needs, and lack of good leadership are the ingredients of a well-known recipe with well-known results.

Cui bono

Cui bono (1827) por Thomas Carlyle

¿Qué es la esperanza? Un sonriente arco iris
que siguen los niños a través de la humedad.
No es aquí—más allá, más allá;
nunca aún un pilluelo lo ha encontrado.

¿Qué es la vida? Un iceberg que se derrite
en un mar de soleada orilla.
Alegre navegamos; debajo nuestro se derrite;
quedamos hundidos y no se nos ve más.

¿Qué es el hombre? Un bebé zonzo;
en vano se esfuerza y pelea y se agita;
exigiéndolo todo, mereciéndolo nada
¡una pequeña tumba es lo que gana!

Un modesto legado

A Modest Wit (S XIX) por Selleck Osborn

Un nabab altanero del Este—
arrogante, siendo grandioso—petulante, siendo rico—
gobernador o general, por lo menos,
he olvidado cuál—
tenía en su familia un muchacho humilde,
que pasó por Inglaterra en la suite de su mecenas;
un niño sin pretensiones, en verdad
un joven decente y de buena reputación.
Este muchacho tenía juicio y espíritu,
pero aún con todo su discernimiento
timidez excesiva
oscurecía su mérito.
Un día, en la mesa, exaltado con vino y orgullo,
su señor, ufanamente libre, severamente alegre,
concibió que sería en sumo selecto
gastar una broma a su secretario.
“Jovencito,” dijo, “¿por qué arte, oficio o comercio
se ganó su buen padre el sustento?”
“Era talabartero, señor,” dijo Modesto,
“y en su época fue muy reconocido.”
“Un talabartero, ¿eh? ¡y te enseñó griego
en lugar de enseñarte a coser!
Dime, ¿por qué no hizo tu padre
un talabartero, señor, de ti?”
Luego, cada parásito, como por el deber comandado,
aplaudió la broma y la risa rondó por la mesa.
Finalmente Modesto, con una aguda reverencia,
dijo (implorando disculpas, si llegara a ser permisivo)
“Señor, con su licencia, gustaría de conocer
¡la profesión de su padre!”
“¡La profesión de mi padre! ¡por Dios, eso es muy malo!
¿la profesión de mi padre? ¿por qué, tonto, estás loco?
Mi padre, señor, nunca cayó tan bajo—
él era un caballero, habrás de saber.”
“Disculpe la libertad que me tomo,”
dijo Modesto, con un arqueo en su ceño,
“dígame, ¿por qué no hizo su padre
un caballero de usted?”

Tres cuervos negros

The Three Black Crows (S. XVIII) por John Byrom

Dos honestos comerciantes reunidos en la Playa;
enérgicamente uno tomó al otro por el brazo,
“oye tú,” dijo él, “¡es una extraña historia esta
acerca de los cuervos!” “No sé qué hacer de ella,”
respondió su amigo. “¡No! Me sorprende digas eso,
de donde vengo todos hablan de ello;
pero habrás de oír—¡un asunto bizarro, de hecho!
y de que tuvo lugar, todos están de acuerdo.
Para no retenerte de tan extraño evento:
un caballero, que vive no lejos de la Casa de Cambio,
en breve, esta semana, como todo el callejón sabe,
vomitando devolvió tres cuervos negros.”
“¡Imposible!” “Sí, pero es totalmente cierto;
lo obtuve de buenas manos y lo mismo puedes tú.”
“¿De quién, le ruego?” Así, habiendo nombrado al hombre
directo a investigar corrió su extrañado compañero.
“Señor, ¿contó usted”—y relató el asunto.
“Sí, señor, lo hice; y si le llama la atención
pregunte al Sr. Fulanito que me lo relató a mí.
Pero, al respecto, eran dos cuervos negros—no tres.”
Resuelto a rastrear tan maravilloso evento,
chasqueando, al tercero, se encaminó el virtuoso;
“Señor,”—y así en adelante. “Pues sí; el tema es un hecho,
sin embargo, en cuanto al número, inexacto:
no eran dos los cuervos negros—era uno;
en la veracidad de ello usted puede confiar;
el caballero mismo me contó el caso.”
“¿Dónde puedo hallarlo?” “Bueno, en tal lugar.”
Marcha él y habiéndolo encontrado,
“Señor, sea bueno y resuelva una duda que tengo.”
Luego le refirió a su último informante
y suplicó saber si era verdad lo que había oído.
“¿Vomitó usted, señor, un cuervo negro?”
“Yo no.” “¡Bendición! ¡Cómo propaga mentiras la gente!
Cuervos negros fueron devueltos, tres, dos y uno;
y aquí encuentro que todo resulta, al final, en cero.
¿No dijo nada en absoluto de un cuervo?”
“Cuervo… cuervo… quizás pude, ahora recuerdo
el asunto de nuevo.” “Le ruego, señor, ¿qué era?”
“Bueno, yo estaba horriblemente enfermo
y, al final, efectivamente vomité, y así lo relaté a mi vecino,
algo que era—tan negro, señor, como un cuervo.”

A propósito de El Aleph Engordado

Leyendo sólo los primeros párrafos del texto, si bien entiendo el espíritu del trabajo me parece difícil de defender en términos de derecho de copia. Uno de los aspectos más peliagudos es que mantiene textualmente y en forma completa el original. El autor mismo en su postdata dice que su intención es “no quitar ni alterar nada del texto original, ni palabras, ni comas, ni puntos, ni el orden.” Este es uno de los puntos más grandes en su contra: cualquier remix, hasta donde sé, incluye tomar partes de obra, pero no la obra completa. Otro tema es la ambigüedad intencional en el estilo. En la misma postdata aclara que es su intención: “no intenté ocultarme en el estilo de Borges tampoco escribí con la idea de hacerme demasiado visible.” En la tradición del fair use norteamericano transformar significativamente la obra es un requisito para que la apropiación se considere uso razonable. Acá es muy sutil esa transformación elemento que se acentúa al tomar la obra original completa.

La defensa de Katchadjian se fundamenta en cuestiones literarias: su trabajo es claramente artístico y por lo tanto debería ser aceptado. Si bien comparto que es un trabajo literario, no estoy de acuerdo de que el arte pueda estar por encima de la ley. El estado de derecho se impone sobre las personas. Las leyes existen, justamente, para aportar claridad sobre lo que está permitido o prohibido para evitar las posturas discrecionales. Complementariamente existe un sistema legislativo y judicial para aclarar y actualizar las leyes en función de los cambios en la sociedad y sus posturas. Pretender que acciones individuales pueden estar eximidas de la ley porque un sector de la sociedad las considera válidas es ir contra el estado de derecho.

En la contraparte de la causa se presenta un persistente y dañino problema alrededor de los derechos de copia: los herederos. En la abrumadora mayoría de los conflictos legales sobre los que leí fueron los herederos los litigantes. Rara vez los autores litigan por esta causa. La evidencia en contra de la extensión de los derechos de copia y su impacto negativo sobre la cultura están bastante fundamentados. Cuanto más largo es el período de protección, más lenta es la innovación cultural y más se ve afectada. Los 95 años que protegen nuestra ley, que básicamente alcanzan cuatro generaciones, son por demás extensos. Si a eso le sumamos la necesidad de más flexibilidad que requiere el entorno “mixer” de la cultura contemporánea, parece evidente que nuestra ley necesita una modificación. Lamentablemente en nuestro imperfecto sistema político y nuestra poco comprometida sociedad, las leyes se modifican tarde y mal y la solución habitual es, en consecuencia, simplemente saltarse la ley. Algo que técnicamente hizo Katchadjian, pero que no es en absoluto inhabitual.

Otro factor a considerar en el campo litigante es la mirada anacrónica sobre la literatura. Esto también es una aplicación singular de una situación general: los grandes contrastes generacionales. En una cultura relativamente rígida y conservadora, donde la adaptación se produce lentamente con pequeños cambios, los cambios se producen inter-generacionalmente. Cada generación en sí misma cambia poco a lo largo de su desarrollo por lo que los cambios se producen entre generaciones. Esto provoca fuertes conflictividades de la que este juicio es un ejemplo. Según su abogado, lo que molestó a Kodama no fue la edición sin autorización, sino la transformación y “adulteración” que sufrió la obra de Borges. Es decir, no demanda por un fundamento económico sino cultural. La visión de Kodama sobre lo literario y sus características es anacrónica y choca con la mirada de una generación más joven. Quizás no casualmente, la Ley 11.723 del Régimen de la propiedad intelectual es apenas cuatro años mayor que ella.

En resumen, el relativo conservadurismo de nuestra cultura genera rigideces que se dirimen conflictivamente, muchas veces inter-generacionalmente. Una combinación de informalidad y falta de compromiso contrapuestas a dogmatismos y rigidez, atentan contra la actualización de las leyes, lo que genera incentivos para ignorarlas. Eso da espacio a los conflictos: generaciones jóvenes que justifican su accionar, contemporáneamente válido, y generaciones viejas que justifican sus derechos, legalmente válidos, con los espectadores repartidos entre estos bandos en función de su edad e intereses. En lugar de generar una evolución adaptativa de la cultura y sus leyes, este sistema más dogmático y conservador evoluciona en saltos espaciados con mucha tensión antes, durante y después de cada corrección.

Hermoso dolor

Beautiful Pain, The Marshall Mathers LP 2 Deluxe, 2013

[Intro]
Siento el calor subiendo
todo está ardiendo
hoy es un doloroso recordatorio (de por qué)
sólo podemos ser más brillantes
cuanto más lejos lo pones tras tuyo,
pero ahora mismo estoy adentro
mirando afuera, porque—

[Coro x2– Sia]
Estoy parada en las llamas
un hermoso tipo de dolor
prendiendo fuego al ayer
hallá la luz, hallá la luz, hallá la luz

[Eminem]
Ayer fue la advertencia de tornado
hoy es como la mañana siguiente
tu mundo partido al medio
despertas al alba para comenzar el duelo
y la reconstrucción, sos un trabajo en proceso
hoy es un capítulo nuevo entero
como un asma enorme [trueno]
la tormenta ya pasó
la bancaste y le arrancaste el ojo con el arbusto espinoso
en el que solías oler las rosas
paraste a inhalar, no podes notar tu nariz tapada
así que mirás el lado positivo y apretás el acelerador a fondo
y doblás en la esquina rápido, afirmado
nunca mirás atrás, capaz pisás el borde
pero cada día es una nueva curva de aprendizaje
mientras manejas por la vida, a veces puede que no quieras girar
pero tenes que, para evitar un desastre
suerte, no hay daños permanentes—
te maltrataron tanto es como si te hubieran matado
tirado tierra sobre tu féretro
pero volviste de las cenizas
y ese dolor que tenés
lo convertiste en nafta
y mientras, estás quemando el pasado
parado en el infierno, cantando

[Coro – Sia]

[Eminem]
Tan acostumbrado estás a tragar las pastillas
pasa todo el tiempo, agarran tu corazón y se afanan tu vida
y es como sentir que moriste
porque te mataron por dentro
pero igual todavía estás vivo
significa que vas a resistir
aunque hoy puedas llorar porque estás débil
y todo parezca sombrío y desesperanzado, la luz que buscás
empieza a filtrarse
esa es la única cosa que te mantiene
de saltar
del conchudo
extremo profundo
y empujo para que pases por este momento
un poco de tiempo debe ser la cura, y para mañana
podés sentirte tan bien incluso que estés dispuesto a perdonarlos
aún después de toda la mierda por la que te hicieron pasar
este sentimiento de resistencia se está cimentando
y las llamas arden rápido como fuego a través de este edificio
pero estás sellado adentro, sos incombustible, retardante de llama, la bancaste
y mientras subís al techo estás relajado
mirando abajo porque ya los pasaste
podrías clavar el talón de tu pie por el techo

[Puente – Eminem]
Mientras pasa el tiempo
cosas cambian todos los días
pero las heridas—
las heridas sanan pero las cicatrices siguen siendo las mismas
pero mañana, hoy va a caer entre llamas
tirá el fósforo, incendiá tu pasado

[Eminem]
Sentí el fuego bajo tus pies mientras apenas transpiras del calor
exhalá profundo e inhalá un suspiro de alivio
mientras le decís chau a la pena
es como ver derretirse las paredes de tu cárcel
extinguiste este infierno vivo
igual, un pedacito de vos muere mientras gritas

[Coro – Sia]

[Puente – Sia]
Siento la quemadura
miro el humo mientras giro
elevándose
un ave fénix de llamas
aprendí
de pelear las peleas que no eran mías
no con puños, pero con alas voy a volar

[Coro – Sia]